domingo, 29 de mayo de 2011

Se remató la planta de COTAR Totoras


Fuente: Indymedia Rosario
La fábrica de quesos de la Cooperativa de Tamberos de la Zona de Rosario Limitada (COTAR) fue rematada este jueves en 2,5 millones de pesos. El terreno de 3 hectáreas quedó en manos de un fideicomiso manejado por el banco acreedor. De este modo el Banco Macro (ex SCOTIABANK QUILMES S.A.) se hizo de la tercera parte de la deuda que mantenía COTAR, la que ahora deberá responder por la suma restante.

La puerta del Juzgado Comunal de Totoras sirvió de escenario para que 4 oferentes disputaran este jueves la planta totorense de COTAR. El centro productivo instalado en un terreno de más de 3 hectáreas permanecía inactivo desde 2008 y era garantía hipotecaria de un préstamo adquirido con el entonces Scotiabank Quilmes S.A. La base inicial del remate fue de 6 millones 800 mil pesos, lo que sería el monto actual de la deuda, según informó el martillero Mariano Cabal.

Ahora la cooperativa de tamberos debería responder por los 4,3 millones de pesos restantes. Esto genera una gran preocupación porque, según los datos aportados por los síndicos de la cooperativa "Cotar no está en condiciones de afrontar ninguna deuda".

El remate de la planta de COTAR Totoras había sido dictado por el juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Rosario, Luis Ramunno y es parte de un largo proceso de desgaste económico financiero que lleva más de una década y tiene como un actor fundamental a SanCor, que controla COTAR desde 1998. Respecto a este punto, los obreros de la cooperativa de tamberos denunciaron en más de una ocasión de que "si COTAR no quebró aún es porque se quieren buscar todos los mecanismos para desligar a SanCor de una posible quiebra".

Actualmente, los trabajadores de la histórica empresa láctea rosarina perciben salarios por debajo del convenio, no se efectúan los aportes correspondientes y según datos estimativos, el patrimonio neto negativo de la firma rondaría los 60 millones de pesos. A esto se suma que, en los últimos tres años, los puestos de trabajo de COTAR descendieron de 250 a 180 y la imposibilidad de afrontar las deudas genera incertidumbre acerca del mantenimiento de la fuente laboral.
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lunes, 23 de mayo de 2011

Cotar: remate de la planta Totoras


Fuente: Indymedia Rosario
El próximo jueves a las 11hs se rematará la fábrica quesera de la Cooperativa de Tamberos de la Zona de Rosario Ltda (COTAR). La misma está inactiva desde 2008 y es garantía de deudas millonarias adquiridas por la histórica firma láctea durante los 90´. La valuación del terreno totorense y la planta obsoleta, no cubrirían el monto a pagar y la empresa debería responder por el faltante. "Cotar no está en condiciones de afrontar ninguna deuda", afirmó la contadora Silvia Rodríguez Soto, quien tuvo por 10 años el rol de síndica y además fue designada por la justicia como interventora controladora de la cooperativa. Objetivamente, la situación económico financiera de COTAR es acuciante, los trabajadores cobran sueldos por debajo del convenio y no se abonan las cargas sociales.

Por orden del Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Rosario, el 26 de mayo a las 11hs en las puertas del Juzgado Comunal de Totoras se rematará la planta que COTAR tiene en esa localidad. El terreno de 3 hectáreas había sido garantía de un préstamo con el entonces SCOTIABANK QUILMES S.A.

La fábrica quesera de Totoras dejó de producir -aunque nunca fue oficialmente cerrada- en septiembre de 2008, en el marco de una creciente conflictividad laboral en el sector lácteo en el sur provincial. En el caso de COTAR, el proceso de desgaste económico financiero lleva más de una década. Cálculos estimativos arrojan el dato de que, hoy por hoy, el patrimonio neto negativo de la cooperativa es de alrededor de 60 millones de pesos.

Actualmente, lo que hace temer sobre la continuidad de la histórica firma láctea local es que, el terreno totorense y la planta obsoleta e improductiva, no llegarían a cubrir el monto de deuda y la Cooperativa de Tamberos debería responder por el faltante. "Cotar no está en condiciones de afrontar ninguna deuda", afirmó Silvia Rodríguez Soto. "Cotar tiene muchísimas deudas. No le alcanza para los temas diarios, ni para pagar los sueldos, inclusive ni se pagan los aportes", sentenció la interventora . Esto pondría en jaque la continuidad de la firma y, por ende, la posibilidad de conservar los 180 puestos de trabajo que de ella dependen.
Larga agonía

Si bien en 2010 aparecieron varios pedidos de quiebra para COTAR por parte de diversos acreedores, ninguno prosperó. Y la cooperativa sobrevivió, en parte, porque sus mayores deudas son con el Estado. De hecho, la planta Rosario es garantía de una hipoteca impaga que el Banco Nación no ha reclamado, según advierte la síndica.

La Cooperativa de Tamberos de la Zona de Rosario Ltda, nació en enero de 1935 y supo constituirse en empresa líder en el sector lácteo. "Rosario fue la primera ciudad del país abastecida con leche pasteurizada por COTAR. Fue una empresa líder de Rosario y era la que fijaba el precio de la leche a nivel nacional", afirmó Rodríguez Soto.

A fines de los 90´ estalló la crisis que la llevó a vender su marca y aparato de comercialización a la empresa que desde entonces la controla: SanCor. En el 2000 COTAR se presentó a convocatoria de acreedores. En el informe que los síndicos presentan en aquellos años, convalidado luego por el juez interviniente, afirman que "el contrato firmado con SanCor fue leonino y perjudicial a COTAR. A raíz de ello, Sancor y COTAR firman un nuevo contrato por 9 años más, lo que supuestamente iba a permitir reflotar COTAR", narran desde la planta rosarina de Humberto Primo y Don Bosco.

Cuando se acercaba el plazo de vencimiento de dicho acuerdo, en 2009, los síndicos informaron que SanCor incumplió sistemáticamente el mismo, no otorgando los litros de leche pertinentes para la producción de COTAR. Los trabajadores presentaron en varias ocasiones pedidos de intervención y auditoría por considerar que "los directivos de COTAR responden directamente a SanCor, que vació la empresa y no invirtió en maquinarias". El principal temor que expresaban los referentes gremiales rosarinos era que "en el caso de que COTAR vaya a la quiebra, SanCor se quedaría con la marca y con las herramientas que tienen dentro de la Cooperativa de Tamberos, pero no respodería por los 250 puestos de trabajo" que de ella dependen.

Finalmente en septiembre de 2009, la Jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la 4ta Nominación de Rosario, Silvia Cicuto, resolvió nombrar interventores controladores a quienes venían desarrollándose como síndicos. En enero de 2010 la magistrada homologó un nuevo acuerdo entre las dos empresas, estableciendo que SanCor debía hacerse cargo de la puesta a punto de la maquinaria existente, y condicionando la homologación a la previa acreditación del pago de los salarios adeudados a los trabajadores.

Por su parte, las autoridades de COTAR realizaron una presentación en Tribunales afirmando que "la puesta a punto correspondía a COTAR. No hay plata para pagar los sueldos, ni para la puesta a punto y las autoridades de COTAR siguen defendiendo los intereses de SanCor. Eso sucede porque los socios de la Cooperativa de Tamberos entregan su producción de leche a SanCor, son sus socios directos. Pretenden salir lo más limpios posibles de una posible quiebra", contaban los obreros rosarinos en aquel momento. "Sancor evidentemente tiene una influencia en las decisiones que se toman en COTAR", destacó en consonancia la síndica e interventora.

En el citado fallo de enero de 2010, Cicutto estableció además la creación de una comisión de seguimiento integrada por COTAR, los síndicos, el Ministerio de Trabajo y de Producción de la provincia y los trabajadores -a quienes no menciona el fallo, pero las otras partes decidieron incorporar-. "La comisión de seguimiento tenía algunos temas por tratar, pero la empresa dice que nuestra función es mucho más limitada de las tareas que queremos abarcar, porque creemos que el seguimiento debe ser mucho más profundo. Tenemos funciones de controlar el dinero que entra y en qué se gasta. Pero no tenemos los elementos de rendición de cuenta necesarios. Como no podemos acceder a la documentación, pedimos a la jueza que se expida sobre nuestras funciones y esto está pendiente de resolución", aseguró Rodríguez Soto a la vez que reiteró la necesidad de una auditoría.

Al día de la fecha, los obreros de COTAR -tanto los de la planta de Rosario, como quienes hace dos años son trasladados aquí diariamente desde Totoras- llevan un año sin medidas de fuerza y están cobrando los salarios en forma parcial y por debajo de lo que marca el convenio lácteo -aunque no se renunció al mismo y las sumas faltantes quedan como deuda de la empresa con sus empleados-. Esto último es producto de un acuerdo firmado en agosto de 2010 en el marco de un paro de los empleados de COTAR que se extendió por un mes, por el cual la Jueza Civil Paula Sansó congeló los asuntos pendientes de la cooperativa siempre y cuando ésta garantizase el pago de $1000 semanales a sus trabajadores.

En consonancia, los puestos de trabajo que ascendían a 250 hace tres años, se vieron reducidos a 180 por la gran cantidad de 'retiros voluntarios' otorgados. A la par, desde la fábrica rosarina afirman que actualmente hay un alto nivel de productividad y una incipiente inversión en maquinarias.
El abandono como forma de persecución

En torno a la representación gremial de los trabajadores lácteos, la situación de los obreros de COTAR está atravesada por el hostigamiento de las autoridades nacionales del gremio ATILRA, que en 2008 luego de atacar a la opositora seccional rosario, la intervino y disolvió.

Como en el caso de los despidos por persecución gremial en SanCor Rosario, los empleados de la cooperativa de tamberos han sido abandonados por el gremio cuyo accionar tiende a beneficiar a las patronales lácteas. ATILRA, con sus acciones y omisiones, perpetúa la persecución y disciplinamiento político gremial a sus opositores internos y le despeja el camino a las empresas para las conocidas políticas de 'reestructuración interna'.

Pero además de estas estrategias burocráticas ampliamente desplegadas en la actividad sindical nacional, y a pesar de los datos objetivos expuestos en esta nota, tanto el Secretario General de ATILRA Nacional, Héctor Ponce, como sus pares de las Seccionales El Trébol y Totoras, Jorge Álvarez y Juan Lucena respectivamente, han expresado que:
1) No concurrían a las audiencias convocadas en el marco del conflicto de COTAR en la cartera de trabajo provincial por no ser las mismas "solicitadas por la Comisión Directiva de la Seccional", tal como figura en la justificación entregada al Ministerio de Trabajo de Santa Fe el 14 de agosto de 2009;
2) Que Sancor no debía hacerse cargo de la puesta a punto de la maquinaria dispuesta por la justicia, y que de hacerlo, podrían peligrar las fuentes laborales en SanCor -argumento que ni SanCor ha esgrimido en ninguna de sus excusaciones -. Así, por medio de circulares internas, desligaban de todo tipo de responsabilidades a SanCor por la situación de COTAR, concentrando la crisis en la incapacidad productiva de esta última;
3) Que en COTAR hay "un conflicto subyacente en su personal, en el cual un sector muy identificado se encuentra altamente politizado, anteponiendo sus objetivos ideológicos al logro de una solución que priorice la existencia de una fuente de trabajo viable", tal como figura en un comunicado interno firmado por el Consejo Directivo Nacional de ATILRA en enero de 2010, justo cuando se homologaba un nuevo acuerdo entre ambas firmas lácteas. A modo de denuncia, advertían además que la intención de ese sector era formar una cooperativa.

De este modo, la persecución gremial hoy expresada en el abandono de los obreros rosarinos, complica aún más la situación de los empleados de COTAR. El inminente remate de la planta Totoras es un hecho que los trabajadores venían temiendo hace al menos dos años. Es por eso que, para quienes vivieron el extenso proceso de crisis "es un milagro" que la firma siga existiendo. No obstante, ese milagro no sería tal si los trabajadores de la cooperativa no hubieran llevado adelante una intensa lucha.

Sin lugar a dudas, la pérdida de casi la tercera parte de los puestos laborales de COTAR en los últimos años muestra una sangría interna que se orienta a las fórmulas de reestructuración propuestas en algún momento por la empresa. Y el aumento de su productividad a costa de no pagar cargas sociales y abonar salarios por debajo del convenio establecido, no es un buen augurio.
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jueves, 19 de mayo de 2011

A un año de los despidos en SanCor: “tenemos la dignidad intacta”

Fuente: Indymedia Rosario
Este 17 de mayo, se cumple un año del inicio de la camada de despidos por persecución gremial en SanCor Rosario. Una veintena de trabajadores lácteos espera al día de hoy que la empresa respete la medida cautelar que la obliga a retomar tareas en nuestra ciudad tras el cierre de la sucursal y el traslado de sus tareas a Gálvez. “Tenemos la dignidad intacta porque no nos pudieron corromper y nos sentimos orgullosos de esta lucha. No hay que aflojar más allá del poderío que se enfrente”, afirmó Ariel Chávez, uno de los referentes gremiales despedidos. Una lucha de largo aliento que hoy transita el terreno judicial y marca un hito en la disputa contra la burocracia sindical.

Hace exactamente un año, los trabajadores del Centro de Distribución Sancor Rosario recibían una de las estocadas más fuertes por parte de la patronal y la burocracia sindical del gremio ATILRA. Cinco activistas gremiales, entre ellos dos referentes de la atacada, intervenida y disuelta Seccional Rosario del sindicato, habían sido despedidos. Venían denunciando desde 2009 que Sancor quería cerrar la sucursal Rosario, para deshacerse del activismo gremial local, enfrentado con la dirección nacional de ATILRA, encabezada por Héctor Luis Ponce.

Aquel 17 de mayo de 2010 los obreros lácteos iniciaron un largo camino de conciliaciones obligatorias, marchas, protestas y hasta una carpa mantenida por 7 meses frente a una sucursal que finalmente fue cerrada por la empresa. SanCor no sólo desconoció sucesivas conciliaciones obligatorias dictadas por los ministerios de trabajo provincial y nacional. Violó un acuerdo firmado que resolvía el conflicto, cerró inmediatamente después el centro distribuidor, trasladó las actividades a 150km de Rosario y hasta hoy desacata una medida cautelar que la obliga a reubicar a los no despedidos en nuestra ciudad. “SanCor sigue impunemente con su plan de reestructuración dejando trabajadores en la calle y esto implica que hay un gremio cómplice y gobiernos que miran para el costado”, aseguró Chávez.

Ante la intransigencia de Sancor y la ineficacia de las autoridades provinciales y nacionales para resolver el conflicto, los obreros iniciaron dos causas judiciales. La primera, denunciando que los despidos son “persecutorios, discriminatorios y antisindicales”, la cual según el referente obrero “ha avanzado bastante”, pero está parada “a la espera de que se designe un nuevo juez”. La segunda, exigiendo la reubicación de los trabajadores no despedidos en Rosario, cuenta con un fallo en tal sentido, nunca respetado por la empresa. “Estamos esperando un nuevo fallo de la justicia para que los trabajadores de Sancor puedan trabajar acá en Rosario y no a 150km, como se está haciendo”, manifestó el trabajador despedido hace un año.

Hoy una veintena de obreros lácteos “padecen las necesidades básicas de la familia”, porque, quienes se niegan a trasladarse 300km diarios para ir a trabajar no perciben su salario. No obstante, para Chávez el mayor logro es que “le hemos marcado resistencia a Sancor, a la burocracia y sabemos que el camino que nos queda es de lucha pero desde el comienzo sabemos que no estamos equivocados”.

“Cuando uno lucha por algo justo y ve el nivel de impunidad en los gremios, los gobiernos y empresas que buscan quebrar a los compañeros con plata o a través de las necesidades lo positivo es que como obreros no pudieron doblegarnos. Tenemos la dignidad intacta porque no nos pudieron corromper y nos sentimos orgullosos de esta lucha. No hay que aflojar más allá del poderío que se enfrente”, afirmó el despedido quien ratificó que SanCor “sigue repartiendo su mercadería en forma irregular sin ningún tipo de control”, por “haber modificado el circuito de comercialización y no tener infraestructura propia en un mercado tan importante como Rosario, realiza carga y descarga en la calle violando la cadena de frío”.
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martes, 3 de mayo de 2011

Despidos y cierre de sucursales de Sancor. Enseñanzas de una lucha obrera en Rosario


Fuente: Juventud Guevarista
En el sur de Santa Fe han explotado conflictos laborales que reflejan la actual correlación de fuerzas entre los trabajadores y las grandes empresas que, para centralizar su producción y distribución y orientarse al mercado externo, cuentan con el apoyo irrestricto de la burocracia sindical y el mismo Estado. El caso del Centro de Distribución Rosario, donde la firma empezó por 11 despidos y luego cerró el local del que dependen 100 familias, es un ejemplo que permite aproximarnos a un análisis de estas realidades que contradicen el discurso gubernamental de defensa del empleo y los derechos humanos. La lucha contra la burocracia sindical, un factor clave en la disputa.

Dilatar los tiempos, apuntar al desgaste, ceder frente a la actitud irreductible de las empresas. A eso han tendido las posiciones tomadas por el gobierno nacional y provincial en sucesivos conflictos laborales. No obstante, a diferencia de las disputas obreras dadas en momentos de crisis económicas, los casos actuales han intentado ser teñidos desde el estado con discursos de imparcialidad y voluntad política de resolver armónicamente los conflictos entre trabajadores y empresarios.

La clase trabajadora por su parte ha venido recuperando desde el 2001, a través de la lucha, varios de los derechos económicos y sociales que les arrebataron los militares genocidas y los empresarios durante la última dictadura militar y los gobiernos constitucionales que le sucedieron. Sin embargo, la recuperación de esos derechos es insignificante comparada con la enorme cantidad de capital que acumulan los monopolios. Riqueza que es producida por los trabajadores y apropiada por los dueños de esas grandes empresas.

En esta intrínseca lucha de clases es que cada conflicto pone en juego diversos intereses y complicidades. Así, la destacable imagen de imparcialidad y apego a los derechos laborales que ha mostrado el gobierno en algunos conflictos entre trabajadores y patronales -como en el caso del grupo Clarín-, se ve desdibujada en los casos de Sancor en Rosario y de la autopartista Paraná Metal en Villa Constitución. En el camino, se detecta la importancia central de la burocracia sindical que, siendo parte orgánica de los aparatos políticos gubernamentales, asume la función de disciplinamiento de los trabajadores.
¿Qué es el conflicto en SanCor Rosario?
Los trabajadores de la industria láctea de Rosario vienen teniendo años de intensas luchas. En 2008, sufrieron sucesivas y violentas agresiones de la burocracia sindical nacional del gremio ATILRA (Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina), que culminaron con la intervención y disolución de la seccional local. A los pocos meses, la quita de trabajo en el depósito de SanCor y la quiebra virtual de otra láctea que le pertenece: COTAR. Finalmente, en 2010 el despido de 11 activistas gremiales del centro de distribución de SanCor Rosario con el temido desenlace: el cierre de ese depósito del que dependen 100 familias y que tenía la función de abastecer Rosario y zona de influencia.

Bajar las persianas del depósito local de SanCor y trasladar las tareas a la ciudad de Gálvez (a 140 km de Rosario) no tiene que ver directamente con el proceso de ajuste y ‘reestructuración’ que la empresa viene llevando adelante a nivel nacional desde el año 2002 y llevó a la pérdida de 2000 puestos de trabajo en 8 años.

Rosario es la plaza de ventas más importante de la región y como tal, el hecho de ser abastecida desde otro lugar es, a la vista de cualquiera, mucho más costoso y complicado. De hecho, este cambio en el mapa de distribución llevó a que SanCor comercialice mercadería en mal estado. Al traer la producción de Gálvez y no contar con depósitos refrigerados propios, realiza cargas y descargas en la calle, violando la cadena de frío, con el consiguiente riesgo para la salud de quienes consumen esos lácteos.
En realidad, la modificación del circuito de comercialización de SanCor responde a una política persecutoria y discriminatoria hacia los trabajadores que hace décadas se organizan en Rosario bajo los valores de solidaridad y democracia sindical. Y, fundamentalmente, esta decisión viene a ampliar la posibilidad de explotación de la fuerza laboral en favor de la ganancia empresaria y en desmedro de la calidad de vida de los trabajadores y consumidores.

Lamentablemente, el hecho de que el depósito de SanCor no sea una fábrica sino un centro distribuidor, ubica a sus trabajadores en una posición más dificultosa para llevar adelante sus peleas. La capacidad que tienen de afectar a la empresa y al mismo Estado con sus medidas de lucha es mucho menor que la de un centro de producción, o los trabajadores de un puerto que, con un día de protesta hacen perder millones a los patrones y al Estado.

¿Qué es y qué representa históricamente SanCor

SanCor nació como cooperativa hace 73 años en Sunchales, por lo que esa localidad santafesina es “la cuna del cooperativismo”. Actualmente procesa más del 20 por ciento de la leche argentina y cuenta con una red de 1500 productores para abastecerse. Sus líneas de quesos, leche en polvo, manteca, postres, dulce de leche y yogures se venden en decenas de países de diversos continentes. De hecho, en el ejercicio 2009 – 2010, la firma superó los $ 2.930 millones en ventas.

Pero, lejos de los valores cooperativos que deberían regirla, SanCor ha tenido un comportamiento histórico de concentración económica y persecución a sus trabajadores. Esto se refleja en un dato concreto: según los registros de la propia CGT y ex presos políticos, todos los des-aparecidos de la industria láctea durante la última dictadura militar eran trabajadores de SanCor.

Sin embargo, ‘haciendo la vista gorda’ a la complicidad de esta empresa con la dictadura contrarrevolucionaria de 1976, en 2006 el Gobierno Nacional le facilitó un salvataje mediante una inversión del estado venezolano de 135 millones de dólares, sin que se sepan los motivos de dicho déficit. No obstante, la empresa continuó con su política de concentración, cerrando en menos de 10 años seis fábricas y casi una decena de depósitos como el de Rosario y exonerando a 2000 obreros a nivel nacional. A esto se suma que los ‘retiros voluntarios’ son abonados por los propios trabajadores en términos de ‘aportes solidarios mensuales’ ($110 descontado por recibo a cada empleado), que terminan solventando la política de SanCor. Las medidas de la frma láctea no tuvieron ni tienen entonces nada de nacional y menos de popular. Esta maniobra de “reestructuración” de la empresa, fue denunciada por la Seccional Rosario del gremio ATILRA, mucho antes y después de su irregular intervención y disolución.

¿Cómo interviene el Estado en el conflicto?

Si de conflicto laboral hablamos, el Estado en el nivel Provincial y Nacional, tiene un área encargada de intervenir para ‘mediar’: el Ministerio de Trabajo. A la par, hay numerosos ministerios y secretarías que a veces incluso colisionan con las intenciones y funciones del área de Trabajo. Por ejemplo, el Ministerio de la Producción y el de Agricultura de Santa Fe han tenido en su dirección históricamente a personas vinculadas a la industria láctea. Sin ir más lejos el actual presidente de la cámara patronal lechera, Miguel Angel Paulón, fue Ministro de Agricultura durante la gobernación de Carlos Alberto Reutemann –repudiado por ser el responsable de los asesinatos de 2001 en la provincia e inundador de la ciudad de Santa Fe-.

En el caso del depósito de SanCor, en mayo de 2010 cinco reconocidos activistas gremiales fueron despedidos bajo la causa de “alteración del orden interno”. Todos ellos, miembros de la Seccional Rosario de ATILRA, que venía siendo hostigada por el secretariado nacional del sindicato, encabezado por Héctor Luis Ponce.

Entre los cesanteados había dirigentes históricos, como Ariel Chávez. Él fue Secretario Adjunto de la Seccional Rosario hasta que, luego de 17 años de operar en SanCor, fue golpeado dentro de su lugar de trabajo el 27 de noviembre de 2008, hecho que llevó al procesamiento de los secretarios generales de dos regionales de ATILRA y un miembro de comisión directiva -todos ellos del entorno de Ponce-. Cinco días después, Ponce vino a Rosario con una patota de 900 personas que intentó copar con inusitada violencia la sede gremial, ocasionando la trágica muerte del tesorero de ATILRA Córdoba y varios heridos. Tras aquellas agresiones, Chávez fue expulsado del gremio y, luego, despedido por SanCor.

Cuatro audiencias en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, otras seis en el Ministerio de Trabajo de la Nación y hasta una multa de $82.500 a SanCor por incumplir las instancias conciliatorias, no llevaron a un acercamiento de posiciones. Los despedidos iniciaron a fines de agosto de 2010 una causa judicial por considerar la maniobra de SanCor “discriminatoria, persecutoria y antisindical”.

En septiembre de 2010 SanCor dejó sin trabajo a otros 6 empleados, lo que llevó a los trabajadores a iniciar un paro total. A fnes de noviembre, pese a haberse frmado un acuerdo que destrababa el conflicto, la empresa cerró el Centro de Distribución Rosario y trasladó a sus empleados a Gálvez para deshacerse del activismo lácteo no adicto a Ponce. Los obreros rosarinos resisten hasta hoy esta violación a la libertad sindical que implica, además, la violación a la Ley de Contrato de Trabajo.

El comportamiento particular del gobierno, en el contexto de la propaganda oficialista que muestra los beneficios otorgados al pueblo -por ejemplo, en materia de la recuperación de las paritarias y otros derechos laborales- responde a la composición de su estructura política para llevar adelante lo que ellos mismos denominan el “modelo” o el “proyecto nacional y popular”. Éste se basa en la incorporación del sindicalismo en la estructura de gobierno. Tanto Ponce, como el Secretario General de la CGT, Hugo Moyano, forman parte del aparato político kirchnerista. Esto evidencia que el modelo sindical sostenido por los empresarios y el gobierno es precisamente el opuesto al que construyen los trabajadores lácteos rosarinos.

En casos como el de SanCor se ratifica así lo que la historia ha demostrado: los sectores del poder (gobierno y empresarios) no respetan siquiera la misma legalidad que ellos pregonan cuando las reglas de juego perjudican los intereses de alguno de sus aliados. Por ello, el conflicto de Sancor deja un interrogante: si el gobierno, durante una época de tanta rentabilidad para las empresas, avala estas injustas maniobras contra los obreros de Sancor, propiciadas por los empresarios en alianza con cierto sindicalismo burocrático: ¿cuál será la política sindical del gobierno cuando nos afecte una nueva crisis económica, como periódicamente ocurre?

¿Qué características diferenciaban a la Seccional Rosario de la práctica sindical de ATILRA Nacional?

Los sindicatos y asociaciones tienen autoridades de diferentes niveles: seccionales, regionales, nacionales. La Seccional Rosario de ATILRA y la agrupación sindical que surgió tras su desguace, han tenido planteos que pusieron en clara contradicción a las autoridades nacionales del gremio. A la par, en nuestro país rige el modelo denominado de personerías gremiales, que responde a una forma de organizarse de los trabajadores del movimiento obrero argentino de hace 60 años, por el que a un solo sindicato por actividad se le reconocen una serie de derechos exclusivos. Hoy, con niveles de afliación sindical bajísimos, la precarización laboral y los escasos cuerpos de delegados (sólo el 12% de los establecimientos cuenta con representantes gremiales), la realidad es muy distinta a la de los años 50’.

ATILRA Seccional Rosario, se construyó a partir de los valores de solidaridad, fraternidad, la democratización de los debates y las decisiones, la participación activa de todos los compañeros/as, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace y el colectivo como única fuente de legitimidad. Todo ello para luchar por mejores condiciones laborales, creación y defensa de los puestos de trabajo y la efectivización del personal tercerizado. Esto último se choca históricamente con los intereses de las patronales, la burocracia sindical y el Estado, cuyo gobierno actual incluye en su proyecto la precarización laboral a través de la terciarización. El reciente caso de la Unión Ferroviaria y el asesinato de Mariano Ferreyra da trágica cuenta de eso.

En contraposición, las autoridades nacionales de ATILRA, han resuelto varias contradicciones internas a través de la violencia y la persecución de quienes priorizan los intereses de los trabajadores, antes que la rentabilidad de las empresas. Para eso se valen del apriete patoteril en diversos niveles y venden espejos de colores a los afiliados, haciéndoles ver que cumplen su tarea sindical sólo proporcionando medidos aumentos salariales. Además, cabe mencionar que entre 2009 y fnes de 2011, ATILRA percibirá de parte de SanCor -además de los que corresponden por ley- $17.250.000 en concepto de aporte patronal directo al secretariado nacional.

Agustín Tosco definía que “la burocracia sindical es (…) reducir todo al sindicalismo, de administrar, desde posiciones de poder, los beneficios sociales, de discutir especialmente los convenios colectivos de trabajo, de quedarse gobernando al movimiento obrero desde posiciones administrativas. (…) Por eso nosotros distinguimos entre aquellos que se quedan para repartir lo que hay en los sindicatos y los que luchan desde dentro del sindicato por las reivindicaciones inmediatas y a su vez levantan la lucha permanente por esas reivindicaciones nacionales, por esas otras reivindicaciones sociales, (..) latinoamericanas que hacen al cambio fundamental de la sociedad. A la militancia concreta fuera de la oficina, en la calle, en la lucha con los compañeros. Eso es ser representante sindical y no simplemente burócrata”.

¿Cómo podríamos superar la etapa actual?

Articular la solidaridad de clase más allá de los límites de la Seccional Rosario, ha sido una política de construcción para los compañeros. Sin lugar a dudas, la lucha de los obreros de SanCor se vio más fortalecida cuando pudo articularse con las demandas de los obreros de la autopartista Paraná Metal, empresa vaciada por sucesivas patronales y liquidada por el Empresario K, Cristóbal López. .

En ambos casos, los sectores de poder apostaron al desgaste y la disgregación. El resultado final fue la eliminación de los puestos de trabajo que exigían ambas patronales desde el inicio de cada uno de los conflictos. No obstante, es de destacar la capacidad que tuvieron ambos sectores obreros de Rosario y Villa Constitución para aglutinar un amplio apoyo del pueblo a sus justas causas. Detrás de todas estas luchas está latente la necesidad que se manifesta en la clase trabajadora en torno a la representación sindical.

La autonomía de clase como objetivo estratégico, es lo que diferencia a ATILRA Rosario de la cúpula Nacional. Mientras la primera, disputaba por los derechos de los obreros desde sus necesidades, la segunda, en sociedad con las empresas lácteas, prioriza los intereses de los patrones, que toma y defiende como propios. Para ello se saca de encima a quienes pelean por la dignidad que otorga elegir cómo llevar adelante las luchas reivindicativas de carácter colectivo.

Pese a la heroica lucha que sostienen los trabajadores lácteos rosarinos, no han podido sortear las dificultades de una etapa de la lucha obrera de carácter defensiva. Lo hemos visto en Paraná Metal y en la lucha de los tercerizados ferroviarios.

Ampliar la lucha sindical y asumir la confrontación política implica una construcción autónoma en defensa de los propios intereses de clase. El territorio de disputa siempre lo define la clase dominante. En las décadas del ´60 y ´70 apeló a la dictadura militar como forma de gobierno. Hoy la dominación la ejerce a través del Parlamento y la Justicia. En aquel entonces, la lucha armada fue la respuesta que encontraron los trabajadores y el pueblo, frente a la inexistencia de canales de participación política.

En los tiempos actuales, luego de 30 años donde las derrotas han sido más que las victorias, la situación es diferente, se han recuperado algunas significativas conquistas perdidas. Por ello, en esta etapa donde la dominación se ejerce a través de los procesos electorales tenemos que prepararnos para el logro de un gobierno de trabajadores/as que sea capaz de revertir la situación política a favor de los intereses del pueblo y en contra de las grandes empresas monopólicas.

Como acertadamente planteó Tosco, “creemos en la lucha del pueblo, que está más allá de un día en que se pone una boleta”, por eso tenemos la convicción de que el movimiento obrero y sus organizaciones deben “ser una palanca para transformaciones revolucionarias en esta sociedad capitalista”. Sin lugar a dudas el modelo garantizado por ley impide esto último, pues le otorga legalidad a aquellas estructuras sindicales que a su vez forman parte y representan los intereses de las cúpulas partidarias de la burguesía. En la articulación de las luchas y el fortalecimiento de nuestras convicciones encontraremos el camino para, que quienes luchan, pasen de formar parte del ejército de desocupados, a ser quienes con su experiencia y junto al pueblo, dirijan el proceso inexorable a una sociedad más justa.
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viernes, 15 de abril de 2011

Conflicto en Sancor Rosario: “La dignidad de los trabajadores de Sancor sigue intacta”


Fuente: Indymedia Rosario
Conflicto en Sancor Rosario: “La dignidad de los trabajadores de Sancor sigue intacta”
Protesta frente a las nuevas oficinas comerciales de SanCor

Protesta frente a las nuevas oficinas comerciales de SanCor

Lo afirmó uno de los trabajadores despedidos por Sancor, Ariel Chávez, ayer por la mañana, cuando el grupo de obreros realizó una protesta frente a las nuevas oficinas comerciales de la empresa, en Güemes 1847. Con el apoyo de la CTA Rosario, y otras organizaciones políticas y sociales, se montó una radio abierta y se cortó una de las manos de la avenida Wheelwright.

La actividad se extendió desde las 11 hasta las 13 horas para denunciar y hacer saber a los vecinos que allí, sin cartelería o anuncios de ningún tipo que indiquen el funcionamiento de la firma en el lugar, están trabajando los empleados administrativos que antes cumplían tareas en el centro de distribución que Sancor tenía en Rosario y que actualmente está cerrado.

“Sancor ha reabierto las oficinas comerciales y en forma discriminatoria ha dejado a compañeros del área logística en la calle”, señaló Ariel Chávez. Y agregó que la empresa hace esto “en función de que viene desobedeciendo un fallo judicial (http://www.anred.org/article.php3?id_article=3894) en donde se le exige a Sancor que reabra la sucursal de ventas”.

El obrero recordó que “lo que exigió Sancor a los trabajadores del área logística fue trasladarse a la ciudad de Gálvez, que está a 150 kilómetros de Rosario y eso implica un inminente retiro voluntario”.

Esos empleados que no estaban despedidos y que debían, según la empresa, trasladarse todos los días a esa ciudad para cumplir su jornada laboral, son los que presentaron el amparo para la reapertura de la sede local que tuvo el fallo favorable de la justicia. Ellos, señala el delegado, “ya hace dos meses que están sin cobrar el sueldo, cosa que es un agravante de los hechos que estamos viviendo todos los trabajadores de Sancor”.

Por eso, Chávez puntualizó los reclamos de la jornada: “lo que solicitamos es que, así como Sancor abrió las nuevas oficinas comerciales, que también se abran los puestos de trabajo donde puedan venir a trabajar los compañeros del área logística. También le pedimos a la justicia que ratifique el fallo que salió en su momento sobre la reapertura de la sucursal de Rosario”.

Después de la carpa

La de ayer fue la primera actividad realizada por los trabajadores despedidos por la empresa Sancor luego de que el 24 de marzo pasado levantaran las carpas que mantuvieron durante siete meses a la vera de Avenida de Circunvalación. Chávez explicó que el motivo de eso fue “la cuestión económica”.

“Pero seguimos con el mismo nivel de conciencia”, retrucó. Y remarcó con firmeza: “La plata no es lo que va a quebrar a los trabajadores. Hoy más de uno ha salido a hacer sus rebusques pero a la hora de manifestarse estamos todos juntos. La lucha de los trabajadores, la dignidad de los trabajadores de Sancor, sigue intacta. Eso no lo puede quebrar ni la patronal ni la burocracia sindical”.
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jueves, 14 de abril de 2011

Amigos Trabajadores:

Nos llena de orgullo saber que en esta argentina se sigue peleando por la dignidad, se sigue luchando por el sano sudor! Nos llena el corazón saber que hay gente que escribe estas cosas sobre su lucha: "Hace poco menos de una semana, los obreros de la industria láctea que luchaban contra el ajuste económico y disciplinamiento sindical en la empresa Sancor levantaron la carpa instalada durante siete meses frente al centro de distribución de la empresa en Rosario. Ese depósito está cerrado y probablemente seguirá cerrado al término de la victoriosa ofensiva del capital y sus socios gremiales contra un pelotón de trabajadores que cometió el error de tomarse en serio la democracia sindical y sostener sus decisiones aún en escenarios con clara posibilidad de derrota. Una forma de heroísmo que no paga en el actual escenario gremial, donde se truecan paritarias por investigaciones judiciales, salarios por despidos y movilizaciones obreras por cargos electorales." (CTA Rosario)

Esto último, sin ánimos de politiquería barata, que no calma la furia del desencanto! Pero sepan que a la distancia seguimos de cerca su esfuerzo y vemos con ojos tristes la escena más cruel: la de levantar campamento como si estuviesen abatidos. No los han vencido, porque nunca un trabajador se rinde cuando empuña la defensa de sus puesto, de su lugar!

Hoy le regalamos estas pocas palabras de aliento que a veces nos consuelan y que pertenecen al fundador de nuestro partido: "Adelante los que quedan, esos somos nosotros"

Un fraternal Abrazo de la Juventud Radical En Lucha.
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miércoles, 13 de abril de 2011

Protesta de Obreros de SanCor frente a nuevas oficinas de la empresa

Este miércoles, desde las 10 de la mañana, los Trabajadores en Lucha de SanCor realizarán una protesta frente a las nuevas oficinas que SanCor abrió en Rosario. Con el objetivo de exigir el cumplimiento del fallo judicial que obliga a la firma láctea a reincorporar a los obreros en la ciudad de Rosario, se manifestarán en la nueva sede de Wheelwright e Italia, donde sólo se ha incorporado a quienes se desempeñaban en el área administrativa en la sucursal que estaba en José María Rosa 3509 bis.

"Tal como dijimos, el hecho de levantar las carpas que mantuvimos por siete meses en Avenida de Circunvalación, no significó el cese del justo reclamo que decenas de trabajadores de SanCor llevamos adelante. La empresa no sólo violó las disposiciones del Ministerio de Trabajo en torno a los 11 despidos por persecución gremial, sino que tampoco acató el fallo judicial de la Doctora Perkins, que la obligaba a reincorporar a los trabajadores del centro de distribución en la ciudad de Rosario", apuntaron los obreros en conflicto.

"Con el sólo objeto de intentar dividir a los trabajadores de depósito y los administrativos, SanCor pretende trasladar a los primeros a la ciudad de Gálvez, a 140km de Rosario y, los segundos, fueron reubicados en nuestra ciudad", denunciaron los trabajadores que en septiembre pasado iniciaron un paro de actividades ante 11 despidos por persecución gremial. A fines de noviembre de 2010, tras violar sucesivas conciliaciones en el Ministerio de Trabajo de la Provincia y de la Nación, la empresa desconoció el acuerdo firmado con sus empleados y cerró el centro de distribución Rosario.

Actualmente, los trabajadores del área administrativa que desarrollaron tareas hasta fines de marzo en la sede de San Marco - empresa perteneciente a SanCor, instalada en el mismo edificio que la cooperativa COTAR- fueron trasladados a las oficinas de calle Wheelwright e Italia y, sólo una parte de quienes realizaban tareas de operarios, aceptaron ser trasladados a Gálvez "lo que es un inminente retiro voluntario, pues nadie se banca viajar 300 km todos los días para trabajar", aseguraron quienes exigen el cumplimiento del fallo judicial dictado en diciembre "para conservar todas y cada una de las fuentes de trabajo".

Tras levantar las carpas que durante 7 meses mantuvieron en el inicio del Puente Rosario - Victoria, los trabajadores en lucha de SanCor Rosario continúan su reclamo de reincorporación de los obreros, la reapertura de la Sucursal Rosario y el cese a la persecución gremial en la industria láctea.

Contacto:
Ariel Chávez: (0341) 153835392

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